CONTACTO

COORDENADAS

San Ignacio 145, Concón, Chile.
mail: contacto@sachasinkovich.cl
móvil: 56-9-823 279 91

FORMULARIO

Su nombre (requerido)

Su e-mail (requerido)

Asunto

Su mensaje

captcha

Ingrese el código indicado

Sacha Sinkovich | ESPACIOS 142
Sacha Sinkovich Arquitectura vivienda, educacional y otros. San Ignacio 145, Concón, Chile. contacto@sachasinkovich.cl +56-982327991
Sacha Sinkovich Arquitectura
51741
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-51741,qode-core-1.1,ajax_fade,page_not_loaded,,brick-ver-1.11, vertical_menu_with_scroll,side_menu_slide_from_right,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

ESPACIOS 142

EN ITAMAMBUCA
DESCANSO
.
Texto y fotografía: Sacha Sinkovich
.
.
…a (con) nuestros amigos de siempre…
.

.

Escribo este artículo con las “saudades” de un verano que pasó hace muy poco, y que por suerte nos envió nuevamente a los brazos de nuestros amigos de Santos. En dicho reencuentro y aventura, uno de los desafíos fue escoger una casa de veraneo en el litoral norte de Sâo Paulo. El ponerse de acuerdo 6 arquitectos/as y sus hijas (ya predispuestas en la mentalidad arquitectónica y lúdica) parecía una tarea compleja, pero gracias a la entereza de nuestro amigo y colega André, y a un “lobby” misterioso, es que dimos pie y presencia en esta casa donde finalmente vivimos una experiencia única, que simplemente no tiene precio.
.
En un viaje que nos muestra la permanente vegetación exuberante de la mata atlántica, con vistas alternadas de bahías blancas e islas de fondo, finalmente bajamos a una calle sin salida, donde a pasos está la playa. Acá nos encontramos con una decisión que va más allá de la casa propiamente tal (y es más bien del loteo): dejar una franja de protección de vegetación, entre playa y el primer frente construido, segregando la extensión de las arenas de toda contaminación visual que no le sea propia o natural al lugar.
.
Ya frente a la casa, ésta se muestra esquiva, sin una puerta clara, sino más bien como un contenedor hermético, con una plancha de acero plegada. Debemos entonces adentrarnos por un costado, entre la vegetación que alcanza la doble altura de la casa, medida que surge emparentada a la naturaleza existente. Incluso debemos sortear unas gradas para subir a una plataforma única separada del suelo, suerte de respeto para el avance de la vegetación y la lluvia, y distancia de los probables peligros del suelo natural.
.
Y entonces la casa nos sorprende: aquello que parecía ser negación, resultó ser una protección y guía, para que (desde el interior) el paisaje de la vegetación densa, estuviese en una condición exclusiva para la casa. La vista se abre y se mide de costado a costado, cruzándolo todo, con tabiques vidriados y de malla, que permiten la ventilación total, inclusive con puertas de doble altura, donde penetra la vegetación y la brisa marina, con el sonido del reventar de las olas sobre la playa.
.
Ya en el interior aparecen los niveles. La plataforma respecto del suelo, permite tener una perspectiva sobre la vegetación aproximando el vivenciarla. Mientras que el segundo piso reconoce una dualidad de cajas: el primer paralelepípedo es la envolvente de doble altura, la que protege de la lluvia, en un clima tropical e imprevisto, mientras que la segunda caja es interior, angosta y protegida con vidrios, dando paso a la galería de doble altura. Es como si esta casa fuesen dos, (una dentro de la otra), donde la primera cumple las funciones del verano y la otra (más interior), las de invierno (chimenea inclusive), pero siempre teniendo presente el paisaje.
.
Nos quedó la sensación de que siempre estuvimos afuera, de día y de noche. Escuchamos la lluvia, el mar, las aves, las gotas repitiéndose de una hoja a otra (grandes y pequeñas), nos colgamos como monos de un columpio central, a tal punto que bromeamos con la condición de jaula, de si éramos nosotros los enjaulados. De noche dormíamos en el segundo nivel, como si estuviéramos en la copa de los árboles, en esa condición semi-precaria, de aquello que no requiere más, y con ello una enseñanza de una justeza que respeta lo existente, y no pretende imponerse.
.
La visita a esta casa se convirtió en una experiencia inolvidable, que a los sentidos de un arquitecto resultó una delicia, más allá de las picadas de mosquitos. Acá sentimos que habíamos regresado a nuestro ser más primitivo, al del juego, al espacio abierto, a la naturaleza, y entendimos que descansamos cuando volvemos a ser neutros y parte de un origen común, y si es con amigos, ¡mejor aún!.

FICHA TÉCNICA: Arquitectos: Vinicius Andrade & Marcelo Morettin (www.andrademorettin.com.br) / Colaboradores: Marcio Tanaka, Marcelo Maia Rosa, Marina Mermelstein, Renata Andrulis e Merten Nefs (coordinador) / Año de proyecto: 2006 / Año de término de construcción: 2007 / Superficie terreno: 500 m2 / Superficie Construida: 220 m2 (módulo de 18m. x 8m. y 6m. de altura) / Ubicación: Itamambuca, estado de Sâo Paulo, Brasil / Materialidad principal: Estructura de madera con juntas de acero galvanizado, cubierta y revestimiento lateral de acero, puertas de abatir y correderas exteriores en acero con tela de fibra de vidrio y PVC (sistema constructivo seco que significa poco impacto sobre el medio ambiente) / Programa de actividades: Vivienda de veraneo (CASA  R.R.) en dos niveles: Galería (piso 1 y 2, de doble altura y laterales en piso 2), Estar, Cocina, 3 dormitorios, 3 baños, área de servicio y bodega.

Fecha

10 abril, 2014

Categoría

Artículos, Brasil